¿Se pagan impuestos por remesas en México?

En México no existe un impuesto a las remesas. Si te las manda tu cónyuge, tus hijos o tus padres, el dinero está exento de ISR sin importar el monto. El impuesto que sí existe desde 2026 es de Estados Unidos: 1% sobre envíos pagados en efectivo, y lo paga quien envía, no quien recibe.

Esa es la respuesta corta, pero hay matices que importan cuando el dinero no viene de la familia directa, cuando las cantidades son grandes o cuando la remesa se cobra en efectivo y se deposita en el banco. En 2025 llegaron a México 61,791 millones de dólares en remesas, según el Banco de México, con un envío promedio de alrededor de 400 dólares en diciembre. Detrás de esa cifra hay millones de familias con la misma duda.

Panorama: impuestos a las remesas en México y en Estados Unidos

ConceptoEn MéxicoEn Estados Unidos
¿Existe un impuesto específico a las remesas?NoSí, desde el 1 de enero de 2026
Quién lo pagaNo aplicaEl remitente; lo cobra la empresa de envíos
TasaNo aplica1% del monto enviado
Cuándo se cobraNo aplicaSolo si el envío se paga con efectivo, money order, cheque de caja u otro instrumento físico
ExencionesEnvíos de familiares directos, sin límite; de otras personas, hasta tres salarios mínimos anualesEnvíos fondeados desde una cuenta bancaria o con tarjeta de débito o crédito emitida en EE. UU.
LeyLey del Impuesto sobre la Renta, artículo 93, fracción XXIIICódigo de Rentas Internas, sección 4475

Lo que dice la ley mexicana

La Ley del Impuesto sobre la Renta no menciona la palabra «remesa». Lo que tiene es una regla para los donativos, que es lo que una remesa familiar es en términos fiscales: dinero que alguien te da sin pedirte nada a cambio. El artículo 93, fracción XXIII, los exenta en tres supuestos:

  • Entre cónyuges, y de padres a hijos en línea recta, cualquiera que sea el monto. Aquí entran también los abuelos que mandan dinero a sus nietos.
  • De hijos a padres en línea recta, también sin límite, con una condición: que el padre o la madre no vendan ni donen después esos bienes a otro de sus descendientes.
  • Todos los demás donativos, siempre que lo recibido en el año no pase de tres veces el salario mínimo general elevado al año. Con el salario mínimo de 2026, de $315.04 pesos diarios, el tope es de $344,968.80 pesos. En la zona libre de la frontera norte, con $440.87 diarios, es de $482,752.65. Por lo que exceda se paga ISR.

En el último grupo quedan los hermanos, los tíos, los sobrinos, los primos, los amigos y las parejas que no están casadas. No es que paguen impuesto desde el primer peso: tienen un tope anual alto que la mayoría de las familias no alcanza.

Hay una excepción que conviene tener clara. Si el dinero no es un regalo, sino un pago por un trabajo, una venta o una renta, deja de ser donativo y se trata como ingreso de esa actividad. Un hijo que manda dinero a su mamá para los gastos de la casa está en el primer caso; un cliente en Estados Unidos que te paga un diseño o una traducción por la misma vía de envío, en el segundo.

El impuesto de Estados Unidos: 1% y solo en efectivo

La ley conocida como One Big Beautiful Bill, firmada el 4 de julio de 2025, creó la sección 4475 del Código de Rentas Internas. Grava los envíos de dinero al extranjero hechos a partir del 1 de enero de 2026 con un 1%.

Durante la discusión se manejaron tasas más altas: la propuesta original hablaba de 5% y la Cámara de Representantes aprobó en mayo de 2025 una versión con 3.5%. El Senado la bajó al 1% y limitó su alcance, que es la versión que quedó en la ley. Si escuchas hablar todavía del 3.5%, es información vieja.

El impuesto solo se aplica cuando quien envía entrega a la remesadora efectivo, una money order, un cheque de caja o un instrumento físico parecido. No se aplica si el dinero sale de una cuenta en una institución financiera de EE. UU. ni si se paga con una tarjeta de débito o de crédito emitida allá. Lo cobra la empresa de envíos en el momento y lo entrega al gobierno estadounidense; quien recibe en México no tiene que hacer nada.

Ejemplo con cifras: tres envíos distintos

Pongamos que Herminia, de 68 años, vive en Jerez, Zacatecas, y recibe dinero de tres personas.

Su hijo Rodrigo, que trabaja en la construcción en Houston, le manda 400 dólares cada mes desde su cuenta bancaria. Con la calculadora de remesas de la PROFECO, un envío de 400 dólares desde Los Ángeles se convertía a finales de septiembre de 2026 en algo entre $6,956 y $7,392 pesos, según la empresa. Tomemos $7,000 al mes: son $84,000 pesos al año. En México, exento sin límite porque viene de un hijo. En Estados Unidos, no paga el 1% porque el envío sale de una cuenta.

Su sobrina Lourdes le manda 3,000 pesos cada dos meses para sus medicinas. Al año son 6 envíos de $3,000, es decir, $18,000 pesos. Como la sobrina no es familiar en línea recta, entra en el tercer supuesto, pero está muy lejos del tope de $344,968.80. No paga nada.

Un compadre le manda una sola vez 200 dólares pagando en efectivo en una tienda de envíos de Chicago. Ese envío sí causa el impuesto estadounidense: 200 × 1% = 2 dólares, que paga el compadre al hacer el envío. En México, para Herminia sigue siendo un donativo exento dentro del tope.

En los tres casos, Herminia no tiene que pagar ISR por lo que recibe.

Cuándo sí tienes que fijarte en el SAT

Que las remesas familiares estén exentas no significa que el SAT nunca vaya a preguntar. Hay tres situaciones en las que conviene tener todo en orden:

Si recibes más de $600,000 pesos en el año

El artículo 90 de la Ley del ISR obliga a las personas físicas a informar en su declaración anual los préstamos, donativos y premios recibidos en el año cuando, juntos o por separado, pasan de $600,000 pesos. Informar no es pagar: el dinero sigue exento si viene de familiares directos. Pero si presentas declaración y no lo informas, pierdes la forma más sencilla de explicar ese dinero.

Si cobras en efectivo y luego lo depositas

Los bancos informan al SAT cada mes los depósitos en efectivo que, sumados en todas tus cuentas de esa institución, pasan de $15,000 pesos (artículo 55, fracción IV, de la Ley del ISR). Una remesa que llega por transferencia a tu cuenta no es un depósito en efectivo. Una que cobras en ventanilla y luego depositas, sí cuenta para ese reporte.

Si gastas más de lo que declaras

El SAT puede revisar la discrepancia fiscal: cuando tus gastos, compras o depósitos en un año son mayores que los ingresos que declaraste, puede presumir que esa diferencia es ingreso gravado y te toca aclararla (artículo 91). Comprar un terreno o un auto con ahorros de remesas es el caso típico.

En todas estas situaciones, la defensa es la misma: comprobantes. Guarda los recibos de cada envío o los estados de cuenta donde se vean los depósitos, y algo que acredite el parentesco, como las actas de nacimiento. Si en el futuro heredas o recibes bienes de la familia, las reglas son parecidas y las explicamos en la guía sobre si se pagan impuestos por herencia en México.

Cómo reducir lo que te cuesta recibir una remesa

El costo real de una remesa casi nunca es un impuesto: es la comisión y, sobre todo, el tipo de cambio que aplica cada empresa. En la misma comparación de la PROFECO, las comisiones por enviar 400 dólares iban de 0 a 27.89 dólares, y pagar con tarjeta de crédito en un mismo servicio costaba 26.59 dólares frente a 5.49 con tarjeta de débito.

Tres hábitos que ayudan:

  1. Que el envío se pague desde cuenta o con tarjeta de débito. Así se evita el 1% del impuesto estadounidense.
  2. Comparar antes de cada envío grande. La calculadora de remesas de la PROFECO se actualiza cada semana y muestra cuántos pesos recibes por empresa y modalidad.
  3. Recibir en cuenta en lugar de cobrar en ventanilla. Además de la comodidad, deja un registro de cada depósito, que es tu mejor comprobante.

En nuestra guía para enviar dinero a México comparamos las vías más comunes, desde bancos hasta tiendas y apps.

Preguntas frecuentes

¿El SAT me va a cobrar por las remesas que me manda mi hijo?

No. Los donativos que los padres reciben de sus hijos están exentos del ISR sin límite de monto, según el artículo 93, fracción XXIII, inciso b, de la Ley del ISR. La única condición es que no vendas ni regales después esos bienes a otro de tus hijos o nietos. Lo que sí conviene es guardar los comprobantes de los envíos, sobre todo si las cantidades son grandes o si compras algo importante con ese dinero.

¿Tengo que dar de alta mi RFC para recibir remesas?

Recibir remesas familiares no te convierte en contribuyente con una actividad que declarar, porque no es un ingreso por trabajo, negocio o renta. Si quieres tener RFC para facturas, créditos u otros trámites, puedes sacar tu RFC por los canales del SAT, pero eso es independiente de las remesas que recibas.

¿El impuesto del 1% lo pago yo en México?

No. Lo paga quien envía el dinero desde Estados Unidos, y lo cobra la empresa de envíos en el momento de la operación. La ley estadounidense establece que el remitente es el obligado y que la remesadora debe recaudarlo. Si el envío se hace desde una cuenta bancaria o con tarjeta emitida en EE. UU., no se cobra. En México no se descuenta nada por ese concepto.

¿Y si el dinero me lo manda mi novio o un amigo?

Entra en el grupo de «los demás donativos». Está exento mientras lo que recibas en el año, sumando todos esos envíos, no pase de tres salarios mínimos anuales: $344,968.80 pesos en 2026 para la mayor parte del país. Por el excedente se paga ISR. Si lo que recibes es un pago por un trabajo o una venta, ya no es donativo: es un ingreso de esa actividad.

¿Hay un límite de dinero que puedo recibir del extranjero?

Para las remesas familiares, la ley fiscal no pone un tope de monto exento. Lo que existe son obligaciones de información: informar en la declaración anual los donativos que superen $600,000 pesos en el año y, del lado del banco, el reporte de depósitos en efectivo mayores de $15,000 pesos al mes. Otra cosa son los requisitos de cada empresa de envíos, que puede pedirte identificación para pagarte.

¿Las remesas cuentan para perder un programa del Bienestar?

Las reglas de los programas del Bienestar las fija cada programa. La Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, por ejemplo, es universal desde los 65 años, así que recibir dinero de tus hijos no te quita el derecho. En programas con requisitos de ingreso, revisa sus reglas de operación vigentes antes de dar por hecho que no te afectan.


Si después de leer esto te queda una duda sobre tu caso concreto, sobre todo con cantidades grandes o ingresos de actividades en el extranjero, consulta a un contador. Para otros temas que preocupan a las familias con parientes fuera del país, revisa la sección de trámites y temas populares.

Scroll al inicio